“La Nausée” Jean-Paul Sartre

Citaremos y analizaremos algunos pasajes de «La Nausée» de Jean-Paul Sartre.

Publicaremos las citas en francés y español para su mejor comprensión. Su análisis dependera de la perspectiva que adoptemos. Algunos fragmentos son particularmente emblemáticos y esenciales para comprender los temas centrales de la novela y la filosofía existencialista de Sartre.

Journal – Lundi 29 janvier 1932.

Francés: “Quelque chose m’est arrivé, je ne peux plus en douter. C’est venu à la façon d’une maladie, pas comme une certitude ordinaire, pas comme une évidence. Ça c’est installé sournoisement, peu à peu ; je me suis senti un peu bizarre, un peu gêné, voilà tout. Une fois dans la place ça n’a plus bougé, c’est resté coi et j’ai pu me persuader que je n’avais rien, que c’était une fausse alerte. Et voilà qu’à présent cela s’épanouit.”

Español: “Algo me pasó, ya no puedo dudarlo. Llegó como una enfermedad, no como una certeza común, no como algo obvio. Se introdujo sigilosamente, poco a poco; me sentí un poco extraño, un poco avergonzado, eso es todo. Una vez allí, no se movió, permaneció en silencio, y pude convencerme de que no me pasaba nada, de que era una falsa alarma. Y ahora está floreciendo.”

Francés: “Dans mes mains, par exemple il y a quelque chose de neuf, une certaine façon de prendre ma pipe ou ma fourchette. Ou bien c’est la fourchette qui a, maintenant, une certaine façon de se faire prendre, je ne sais pas…”

Español: “En mis manos, por ejemplo, hay algo nuevo, una forma particular de sostener la pipa o el tenedor. O quizá sea el tenedor el que ahora tiene una forma particular de sostenerse, no sé…”

Francés: “Donc il s’est produit un changement, pendant ces dernières semaines. Mais où? C’est un changement abstrait qui ne se pose sur rien. Est-ce moi qui ai changé? Si ce n’est pas moi,  alors c’est cette chambre, cette ville, cette nature ; il faut choisir. Je crois, c’est moi qui ai changé : c’est la solution la plus simple. La plus désagréable aussi. Mais enfin je dois reconnaître que je suis sujet à ces transformations soudaine. Ce qu’il y a, c’est que je pense très rarement ; alors une foule de petites métamorphoses s’accumulent en moi sans que j’y prenne garde et puis, un beau jour, il se produit une véritable révolution. C’est ce qui a donné à ma vie cet aspect heurté, incohérent.”

Español: “Así que, en las últimas semanas ha ocurrido un cambio. ¿Pero dónde? Es un cambio abstracto que no se centra en nada. ¿Soy yo quien ha cambiado? Si no soy yo, entonces es esta habitación, esta ciudad, esta naturaleza; hay que elegir. Creo que soy yo quien ha cambiado: es la solución más sencilla. Y también la más desagradable. Aun así, debo admitir que estoy sujeto a estas transformaciones repentinas. La cuestión es que rara vez pienso; entonces, un sinfín de pequeñas metamorfosis se acumulan en mí sin que me dé cuenta, y un buen día, ocurre una verdadera revolución. Esto es lo que le ha dado a mi vida este aspecto entrecortado e incoherente.”

Francés: “… Il a une barbe d’un noir roux, très parfumée. À chaque mouvement de sa tête, je respirait une bouffée de parfum, et puis tout d’un coup, je me réveillais dans sommeil de six ans.”

Español: “… Tiene una barba rojiza, muy fragante. Con cada movimiento de su cabeza, inhalaba una bocanada de perfume, y de repente, me despertaba tras un sueño de seis años.”

Francés: “La statue m’a paru désagréable est stupide et je senti que je m’ennuyais profondément. Je ne parvenais pas à comprendre pourquoi, j’étais en Indochine qu’est-ce que je faisais là ? Pourquoi parlais-je avec ces gens ? pourquoi était si drôlement habillé ? Ma passion était morte, elle m’avait submergée et roulée pendant des années. À présent, je me sentais vide, mais ce n’était pas le pis : devant moi, poser avec une sorte d’indolence, il y avait une idée volumineuse et fade. Je ne sais pas trop ce que c’était, mais je ne pouvais pas la regarder, elle m’écœurait …”

Español: “La estatua me pareció desagradable y estúpida, y me aburría profundamente. No entendía por qué. Estaba en Indochina; ¿qué hacía allí? ¿Por qué hablaba con esa gente? ¿Por qué vestía de forma tan extraña? Mi pasión había muerto; me había abrumado y engañado durante años. Ahora me sentía vacío, pero eso no era lo peor: ante mí, posando con cierta indolencia, se extendía una idea voluminosa e insípida. Realmente no sé qué era, pero no podía mirarla, me enfermaba...”

Francés: “…Eh bien j’ai peur. Ce n’est pas qu’elle soit riche, ma vie, ni lourde, ni précieuse. Mais j’ai peur de ce qui va naître, s’emparer de moi —  et m’entraîner où ? Va-t-il falloir encore que je m’en aille, que je laisse tout en plan, mes recherches, mon livre? Me réveillerai-je dans quelques mois, dans quelques années, éreinté, déçu, au milieu de nouvelles ruines ? Je voudrais voir Claire en moi avant qu’il ne soit trop tard.”

Español: “…Bueno, tengo miedo. No es que mi vida sea rica, ni pesada, ni preciosa. ¿Pero tengo miedo de lo que nacerá, de lo que me atrapará y me arrastrará adónde? ¿Tendré que volver a ir, dejarlo todo atrás, mi investigación, mi libro? ¿Despertaré dentro de unos meses, dentro de unos años, exhausto, decepcionado, en medio de nuevas ruinas? Quisiera ver con claridad dentro de mí antes de que sea demasiado tarde.”

Breve Análisis:

“La Nausée” es la primera novela y obra maestra de Sartre. Se centra en la banalidad y lo cotidiano. La novela refleja la melancolía y la absurdidad de la Existencia. Una meditación filosófica convertida en un diario íntimo, Jean-Paul Sartre nos sumerge en los pilares del existencialismo, explorando la profunda experiencia de su protagonista.

Describe a su personaje principal, Antoine Roquetin, en una sola frase, una cita de L.-F. Céline utilizada como epígrafe del libro: “Es un chico sin importancia colectiva, es solo un individuo”.

Publicada en 1938, Roquetin, un hombre soltero de 30 años, historiador de profesión, vive solo en un pueblo imaginario llamado «Bouville» se dedica a escribir la biografía de un aristócrata del siglo XVIII.

El libro narra los pensamientos existenciales del personaje, la melancolía que siente ante la falta de sentido del mundo y su soledad. Su vida se ve alterada por una extraña sensación de náuseas, no ante eventos extraordinarios, sino frente a objetos y situaciones comunes (un tranvía, la pipa, la gente en la calle…) eso le hace percibir el mundo como algo absurdo, y lo empuja hacia una oscura realidad que le toca vivir.

Escrito como un diario, explora los sentimientos de decepción y rechazo ante una existencia nauseabunda. A medida que se da cuenta de la banalidad y el vacío que experimenta, sus ataques de náuseas aumentan con mayor frecuencia. No se trata simplemente de una enfermedad física, sino de una reacción emocional y existencial al percatarse de que no existe una naturaleza humana predeterminada y de que el mundo es relevante y sin significado.

El describe la existencia como un vacío, sin razón y sin propósito. Existir es sentir que nuestra conciencia se proyecta hacia un mundo donde todo está sentenciado a la desaparición y a la muerte; nada perdura, todo está condenado a la putrefacción y es Precisamente por eso que el siente repugnancia y nauseas de esta existencia cruda y asquerosa.

El se pregunta: “… Así que, en las últimas semanas ha ocurrido un cambio. ¿Pero dónde? Es un cambio abstracto que no se centra en nada. ¿Soy yo quien ha cambiado? Si no soy yo, entonces es esta habitación, esta ciudad, esta naturaleza; tienes que elegir”.

Esta cita, expresa su perplejidad y su ansiedad frente a un “cambio abstracto” y difuso que el percibe. Él se pregunta si la fuente de ese cambio es ¿interior o exterior? pero que no logra identificar o localizar con precisión, esto es un reflejo de su creciente toma de conciencia existencial.

Roquentin siente que algo fundamental ha cambiado, pero no es algo concreto que pueda señalar con el dedo. No es un objeto específico que se haya movido, ni un evento claro que haya sucedido. Es una transformación que se da a un nivel más profundo, casi imperceptible pero innegable, él lo llama un “cambio abstracto” que le angustia porque no puede comprender o explicar racionalmente.

“¿Soy yo quien ha cambiado?” Esta es la primera y más profunda posibilidad. Roquentin se pregunta si la alteración está ocurriendo dentro de su propia percepción, su conciencia, su forma de sentir el mundo. Si es así, significa que su perspectiva personal está cuestionada.

“Si no soy yo, entonces es esta habitación, esta ciudad, esta naturaleza; tienes que elegir” Si el cambio no es en él, entonces debe ser en el mundo exterior. Sin embargo, no se refiere a un cambio físico evidente, la habitación sigue siendo la misma, la ciudad también, la naturaleza no ha alterado sus leyes. Lo que cambia es la esencia, el modo de ser de las cosas, su existencia sin fundamento que se le manifiesta crudamente.

“Tienes que elegir”, es una ironía amarga. Roquentin siente que debe elegir dónde reside el cambio, pero en realidad, no puede. La esencia de su nausea es precisamente que el cambio está en todas partes y en ninguna al mismo tiempo. Es la revelación de que su propia existencia y la de todo lo demás, es prescindible y esta percepción moldea toda su experiencia del mundo. No es que los objetos se transformen físicamente, sino que su sentido se desgarra, revelando su absurda y abrumadora existencia bruta. Este “cambio” le genera esa sensación de asco y malestar existencial.

En resumen, la cita subraya la experiencia central de “La Nausée”, un malestar indefinible que se origina en la conciencia aguda de la falta de sentido propio de la existencia, un cambio profundo en la relación del individuo con el mundo y consigo mismo, que no puede ser fácilmente clasificado o explicado.

Así que para escapar a la angustia de la arbitrariedad que le produce náuseas, Roquentin busca un sentido o justificación para su existencia. Inicialmente, intenta hallarlo en su proyecto de escribir la biografía del Marqués de Rollebon, pero pronto lo abandona al darse cuenta de que la historia no puede dar sentido a una vida absurda. Es a través de la música que vislumbra una tenue esperanza.

“Dicen que algunos de nosotros vivimos en la Oscuridad, pero basta levantar la cabeza para ver La Luz de La Luna.”

¿Por Qué los seres humanos Nos Complicamos Tanto? ¿Porque Magnificamos Mentalmente nuestros Problemas?

A menudo estamos tan inmersos en nuestras propias preocupaciones que perdemos de vista la belleza y la simplicidad que nos rodea. Es como si, incluso en plena luz del día, eligiéramos enfocarnos en la sombra más pequeña, magnificándola hasta que eclipsa todo lo demás.

Nuestra mente tiene una habilidad asombrosa para tomar un pequeño inconveniente y transformarlo en un obstáculo insuperable. Un desacuerdo menor con un amigo se convierte en una ruptura irreparable; un error en el trabajo, en el fin de nuestra carrera; o un pequeño cambio en nuestros planes, en el colapso de nuestro mundo.

Nos quedamos atrapados en un bucle de pensamientos negativos, analizando cada detalle del problema una y otra vez, sin llegar a una solución. Nos enfocamos tanto en lo negativo que no podemos ver lo positivo de la situación ni las posibles soluciones. Es como si el problema creara una pared que nos impide ver la “luz de la luna” que siempre está ahí.

Creamos escenarios catastróficos con nuestra imaginación, construimos futuros terribles basados en las peores suposiciones, que rara vez se materializan.

Nuestro cerebro está programado para detectar amenazas, una característica evolutiva que alguna vez fue vital para nuestra supervivencia. Sin embargo, en la vida moderna, esta, puede llevarnos a percibir amenazas donde no las hay, o a exagerar las existentes.

Otro escenario común es el miedo a lo desconocido y a la incertidumbre, cuando enfrentamos un problema, nuestra mente tiende a imaginar las peores posibilidades en un intento de prepararnos para lo peor.

Además, para algunas personas, la necesidad de que todo sea perfecto puede generar una ansiedad abrumadora ante cualquier desviación del plan, por pequeña que sea. A eso agregamos el factor de la influencia social, que muchas veces nuestras conversaciones con otras personas tienden a exagerar los problemas reforzando nuestra propia tendencia a hacerlo.

Pero basta Levantar la Cabeza para Ver la Luz, Respirar y Pensar que Todo se supera siempre, Todo tiene su fin, aunque el camino deja sus marcas y La solución no parece fácil, al tomar conciencia del problema cambiamos todo. Al reconocer que nuestra mente está exagerando damos el primer paso para cambiar nuestra perspectiva y para preguntarnos:

¿Es este problema realmente tan grande como lo percibo? ¿Cuál es la evidencia de que mi peor escenario es el más probable?

  1. La primera reacción es Enfocarse en el momento presente que puede ayudarnos a ver las cosas tal como son, sin esa preocupación innecesaria. Una vez identificado el problema, concentrarse en buscar soluciones. A veces, una acción, por pequeña que sea, puede disipar la niebla de la ansiedad.
  2. La segunda es Poniendo las cosas en perspectiva, pregúntate cómo te sentirás acerca de este problema en una semana, un mes o un año. La mayoría de las veces, lo que hoy parece una montaña, mañana será un grano de arena.
  3. De ultimo Conectar con la realidad externa, Así como levantar la cabeza nos permite ver la luna, interactuar con el mundo que nos rodea, con la naturaleza, o simplemente observar las pequeñas alegrías de la vida, puede ayudarnos a descentrarnos de nuestras preocupaciones internas.

El mensaje es claro, La “Oscuridad” a menudo, reside más en nuestra mente que en la realidad. Basta con un pequeño cambio de perspectiva, una simple decisión de “levantar la cabeza”, para darnos cuenta de que la luz, siempre ha estado ahí, esperando ser vista.

“The world, as it is, is unbearable. Therefore, I need the moon, or happiness, or immortality, something which might be crazy, but is from another world.”

“The world, as it is, is unbearable. Therefore, I need the moon, or happiness, or immortality, something which might be crazy, but is from another world.”
Said by the character Caligula, the omnipotent ruler of ancient world, Emperor of Rome, in Albert Camus’s play of the same name.

“The world, as it is, is unbearable,” his powerful quote reflects the existential despair, the profound sense of disillusionment and the rejection of the absurd nature of human existence as he perceives it. He’s expressing a deep dissatisfaction with reality. He finds the human condition, with its limitations, suffering, banality, to be intolerable. As an emperor, he had immense power and wealth, yet even that couldn’t alleviate this inner torment.

The second part of the quote “Therefore, I need the moon, or happiness, or immortality, something which might be crazy, but is from another world” reveals his desperate longing for transcendence to “Another World” in search of qualities or states of being that are beyond the confines of ordinary human experience and the earthly realm.

“The moon” here symbolizes something divine, perfectly beautiful and pure something untouched by earthly imperfections. It represents an escape from the mundane and the flawed.

“Happiness” a state of perfect and lasting bliss that the “unbearable” world cannot provide. This suggests the search for supreme satisfaction that transcends earthly limitations.

“Immortality” This points to the desire to escape the most fundamental limitation of human existence: death. It is a rejection of finite life and its inherent decay and impermanence.

“Something which might be crazy, but is from another world” This acknowledges the irrationality of his desires from a conventional perspective. He knows these are not things one can simply acquire in this world, yet his need for them is so strong that he yearns for a reality where such things are possible. It’s a plea for a different order of existence, one that offers ultimate perfection, joy, or eternal being.

In essence, Caligula expresses the feeling that this world is not enough for him. He’s not just bored or sad; he considers the very essence of reality to be insufficient, flawed, and restrictive. He yearns for something absolute and perfect, something that lies beyond the material and the mortal. It’s a cry for a transcendent meaning or experience that the “unbearable” world cannot provide, which leads him to seek it in the realm of the impossible or the divine.
It is a sad feeling that resonates with many who feel a deep sense of dissatisfaction with the limitations and imperfections of life as we know it

Épictète et sa vision de l’être humain.

Le philosophe stoïcien grec Épictète affirmait que les êtres humains sont esclaves de ce qui les contrôle. Il affirmait qu’en s’accrochant aux biens matériels ou à des désirs incontrôlables, nous devenons leurs serviteurs.

Mais si nous cultivons la discipline mentale et apprenons à discerner ce que nous pouvons contrôler de ce que nous ne pouvons pas, nous atteindrons la véritable liberté intérieure.

“Wise men speak because they have something to say; fools because they have to say something”

This quote, often attributed to Plato, highlights a fundamental difference in communication styles.

Wise men are driven by a purpose, sharing insights or knowledge only when they genuinely have something valuable to contribute. Their words are carefully considered, impactful, and often sparse, reflecting a deep understanding of their subject.

Fools, on the other hand, speak out of compulsion, seeking attention or validation regardless of whether their words hold any substance. Their speech tends to be rambling, superficial, and often self-serving, filling silence rather than conveying meaning.

Ultimately, the quote emphasizes that true wisdom lies in thoughtful communication, where silence is preferred over meaningless chatter.

Soul Healer

“If you have to choose between being kind and being right, choose being kind and you will always be right.” Rumi.

Rumi’s quote, “If you have to choose between being kind and being right, choose being kind and you will always be right,” isn’t about factual correctness. Instead, it argues for a deeper truth found in human connection.

Often, we prioritize proving our point, which can lead to conflict. Rumi suggests kindness is a higher virtue, prioritizing empathy and respect over intellectual victory. Choosing kindness means acting with goodwill and valuing relationships. The rightness then comes from acting honorably and adopting connection, ultimately leading to more meaningful and peaceful outcomes than simply being factually correct.