¿Por Qué los seres humanos Nos Complicamos Tanto? ¿Porque Magnificamos Mentalmente nuestros Problemas?
A menudo estamos tan inmersos en nuestras propias preocupaciones que perdemos de vista la belleza y la simplicidad que nos rodea. Es como si, incluso en plena luz del día, eligiéramos enfocarnos en la sombra más pequeña, magnificándola hasta que eclipsa todo lo demás.
Nuestra mente tiene una habilidad asombrosa para tomar un pequeño inconveniente y transformarlo en un obstáculo insuperable. Un desacuerdo menor con un amigo se convierte en una ruptura irreparable; un error en el trabajo, en el fin de nuestra carrera; o un pequeño cambio en nuestros planes, en el colapso de nuestro mundo.
Nos quedamos atrapados en un bucle de pensamientos negativos, analizando cada detalle del problema una y otra vez, sin llegar a una solución. Nos enfocamos tanto en lo negativo que no podemos ver lo positivo de la situación ni las posibles soluciones. Es como si el problema creara una pared que nos impide ver la “luz de la luna” que siempre está ahí.
Creamos escenarios catastróficos con nuestra imaginación, construimos futuros terribles basados en las peores suposiciones, que rara vez se materializan.
Nuestro cerebro está programado para detectar amenazas, una característica evolutiva que alguna vez fue vital para nuestra supervivencia. Sin embargo, en la vida moderna, esta, puede llevarnos a percibir amenazas donde no las hay, o a exagerar las existentes.
Otro escenario común es el miedo a lo desconocido y a la incertidumbre, cuando enfrentamos un problema, nuestra mente tiende a imaginar las peores posibilidades en un intento de prepararnos para lo peor.
Además, para algunas personas, la necesidad de que todo sea perfecto puede generar una ansiedad abrumadora ante cualquier desviación del plan, por pequeña que sea. A eso agregamos el factor de la influencia social, que muchas veces nuestras conversaciones con otras personas tienden a exagerar los problemas reforzando nuestra propia tendencia a hacerlo.
Pero basta Levantar la Cabeza para Ver la Luz, Respirar y Pensar que Todo se supera siempre, Todo tiene su fin, aunque el camino deja sus marcas y La solución no parece fácil, al tomar conciencia del problema cambiamos todo. Al reconocer que nuestra mente está exagerando damos el primer paso para cambiar nuestra perspectiva y para preguntarnos:
¿Es este problema realmente tan grande como lo percibo? ¿Cuál es la evidencia de que mi peor escenario es el más probable?
- La primera reacción es Enfocarse en el momento presente que puede ayudarnos a ver las cosas tal como son, sin esa preocupación innecesaria. Una vez identificado el problema, concentrarse en buscar soluciones. A veces, una acción, por pequeña que sea, puede disipar la niebla de la ansiedad.
- La segunda es Poniendo las cosas en perspectiva, pregúntate cómo te sentirás acerca de este problema en una semana, un mes o un año. La mayoría de las veces, lo que hoy parece una montaña, mañana será un grano de arena.
- De ultimo Conectar con la realidad externa, Así como levantar la cabeza nos permite ver la luna, interactuar con el mundo que nos rodea, con la naturaleza, o simplemente observar las pequeñas alegrías de la vida, puede ayudarnos a descentrarnos de nuestras preocupaciones internas.
El mensaje es claro, La “Oscuridad” a menudo, reside más en nuestra mente que en la realidad. Basta con un pequeño cambio de perspectiva, una simple decisión de “levantar la cabeza”, para darnos cuenta de que la luz, siempre ha estado ahí, esperando ser vista.
